Me niego, no voy a ser aquella persona desconfiada, aquella que ni de la sombra de su zapato es capaz de fiarse, no señores, yo no soy tonta, yo voy a seguir pensando que todos podemos hacer lo correcto e incluso pensaré que por defecto la mayoría de la gente lo hace, porque de lo contrario, ¿qué me queda? ¿cómo vivir y con-vivir en un mundo en el que no confío? que quizás soy una ingenua, lo tengo claro, pero elijo ser así, por mi misma y por los demás y porque no quiero llevar la carga de pensar que me van a traicionar, que me van a ir dando golpes, cuando me los den los aceptaré, tendré que oír como me dicen los consabidos "te lo dije pequeña", y será entonces cuando yo no piense más bien de esa persona, porque al igual que pienso bien de la gente, no suelo ofrecer segundas oportunidades, radical me llamaban algunos...
